Ya lo he comentado en varias ocasiones: el autoconocimiento, la consciencia de una misma es el primer paso para poder modificar algo que no nos guste de nosotras.
Desde la Psicología hay cientos de herramientas que nos ayudan para ese fin. Hoy elijo una que se llama la Ventana de Johari. ¿Has oído hablar de ella? fue creada por dos psicólogos (Joseph Luft y Harry Ingham) de la orientación Cognitiva y es una matriz de doble entrada en la que las variables son lo que conocen/ desconocen los demás sobre mí y lo que conozco/desconozco sobre mí.
Consiste en ser consciente de lo que muestro a los demás y lo que los demás saben de mí. Ayuda por tanto a mejorar nuestras relaciones interpersonales.
Simplemente hay que rellenar cada cuadrante de la ventana con aquellos aspectos sobre mí:

Área libre: ¿Qué aspectos sobre mí conozco y también conocen los demás?
Por ejemplo que soy una persona cariñosa, que me gusta escuchar, que soy tacaña, que me enfado si me hacen cosquillas….. Es decir, en esta área están mis aspectos públicos. Me gusten o no.
Área oculta: ¿Qué aspectos de mí decido no mostrar?
Hay aspectos sobre mí que, por diversas razones, oculto a los demás. Sé que existen, soy consciente de ellos pero decido no mostrarlos. Por miedos, vergüenzas. Por ejemplo, no me gusta conocer gente nueva a pesar de que aparento ser sociable, me doy atracones de comida cuando me siento triste, cuando era pequeña me trataban mal en el cole, me gusta disfrazarme del sexo opuesto sin que nadie me vea…No tienen por qué ser traumas o situaciones negativas. Sin embargo las consideramos no aprobadas socialmente y por eso decidimos mantenerlas en secreto.
Área ciega: ¿Qué aspectos muestro a los demás sin ser consciente de ello?
En esta área está lo que desconozco de mí pero los demás sí conocen. Es lo que dice mi actitud y comportamiento sin ser consciente de ello. Por ejemplo, soy más insegura de lo que aparento, tengo mayor dificultad en relacionarme de lo que yo creo. Mi cuerpo dice cosas cuando me enfado de las que no me doy cuenta….
Área desconocida: Aspectos que no conozco ni yo ni los demás sobre mí. Por ejemplo, recursos que aun no he descubierto, habilidades que no he explorado. Situaciones del pasado que no recuerdo (de cuando éramos bebés…).
Una vez rellenos los cuadrantes ¿qué podemos hacer?
A simple vista ya podremos hacer una idea de lo que ocultamos a los demás y de lo que decidimos mostrar también.
Lo ideal sería aumentar el área libre y reducir por tanto el resto de áreas. ¿Cómo?
Área oculta: liberarnos de aquello que ocultamos por miedos o vergüenzas. Esos miedos o vergüenzas son infundados y no sabemos realmente cómo va a reaccionar nuestro entorno si se lo contamos. En definitiva, ser honestas y decidir que los demás nos acepten y nos quieran tal y como somos. Sentirnos libres.
Área ciega. ¿Cómo podemos saber lo que los demás conocen de mí y yo no? Pues tan sencillo como preguntar, pedir feedback. Y tener una actitud de escucha y no juicio ante lo que nos dicen de nosotras.
Área desconocida. Afrontar nuevos retos, probar nuevas aficiones, deportes, formas de comunicarnos. Si no salimos de la zona de confort, no sabremos de lo que somos capaces.
¿Cuánto te conoces realmente?
Rosa Alameda





