Curiosidad: Se refiere a tener interés por lo que sucede a nuestro alrededor así como la necesidad de explorar y descubrir. Este rasgo está muy presente en los niños pero, a medida que vamos creciendo, dejamos de tener esa curiosidad constante por todo; haciendo a la vez que disminuyan las ganas de tener nuevos retos, objetivos o metas.
Pero, ¿Cómo podemos potenciar esa fortaleza?
La curiosidad va ligada a la apertura de mente y tienen relación con la flexibilidad. Estar atenta a lo que venga sin etiquetar o ponerle signo positivo o negativo hace que tengamos más oportunidades de descubrir cosas nuevas.
El hecho de tener curiosidad por aquellas cosas más allá de lo habitual hace que cambiemos de calle y descubramos cosas, tiendas, edificios…, hasta el momento, desconocidos. Y esto se traduce en nuevos contenidos, disciplinas, personas interesantes que, sin tener esa curiosidad, no hubieran aparecido en nuestra vida.
Es cierto que algunas personas cercanas cuestionarán nuestro interés por nuevas oportunidades, pero hay que aprender a eliminar o reducir el peso que suponen las opiniones o críticas de otros. Tú decides por dónde ir y qué hacer.
Que nada ni nadie te quite la ilusión por descubrir y explorar.
Y tú: ¿Cuánta curiosidad tienes por el mundo?
Rosa Alameda






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