Hace unas semanas hablamos del tiempo invertido en las tareas según fueran urgentes o importantes. Hoy hablamos de aquellas tareas situadas en los cuadrantes 3 y 4. Aquellas que, siendo o no urgentes, no son importantes y sin embargo, en ocasiones les dedicamos un tiempo del no disponemos. Se convierten así en ladrones del tiempo. Veamos algunos de ellos muy comunes y cómo poder hacerles frente.
– Móvil: llamadas de teléfono, internet, correos electrónicos, mensajes cortos, Whatsapp, Twitter, Facebook, Linkedin… Con los nuevos smartphones estamos conectadas en tiempo real y accesibles las 24 horas del día. Nuestra forma de responder ante un sonido que emite nuestro teléfono a veces es inmediata, casi impulsiva a pesar de estar en plena redacción de un documento importante o en otra tarea que sí es urgente, mereciendo ésta toda la atención. Tener conciencia de aquellos reclamos que pueden esperar y/o dedicar un momento del día a consultar, visitar y leer aquellas páginas que nos interesan, puede ser una opción para combatir este ladrón.
-Dejar espacio a la improvisación: ya veré cómo lo hago…sobre la marcha decido…no te preocupes, seguro que en un momento lo solucionamos,…son algunas de las frases que utilizamos cuando decidimos que vamos a improvisar. Este ladrón no sólo hace que perdamos tiempo en nuestra vida, sino que además perderemos soluciones, resultados, incluso clientes. Si queremos evitarla, lógicamante lo mejor es la planificación.
–Televisión: en muchas ocasiones se asemeja TV al descanso, desconexión, fin de jornada…No siempre tiene que considerarse un ladrón del tiempo. Hay contenidos interesantes de lo que se puede disfrutar pero si consumimos televisión sin un fin aparente, cambiamos constantemente de canal y la televisión permanece puesta incluso en una conversación, es seguro que nos arruinará ese periodo que podríamos dedicar a otra cosa: una cena y charla tranquila, una buena lectura u otra tarea pendiente. Para colmo la televisión hace que mucha gente se sienta culpable después de verla durante horas seguidas. ¿No crees que puedes perderte cosas interesantes?
–Otras interrupciones: timbres, comentarios de alguien que tienes cerca,… pueden dar al traste con la idea que estabas desarrollando o con el momento de concentración que necesitabas. Es importante hacer saber al resto y sobre todo ser consciente una misma, que estas interrupciones hacen que nuestro trabajo rinda menos. Para poder evitarlas, es necesario antes identificarlas. Aquellas que sean imprescindibles, prestarles atención siendo lo más breve posible. Las que no, concederles espacios en otro momento.
Ser asertiva puede ayudarnos a que otras personas entiendan nuestra necesidad de no ser interrumpida.
Y tú, ¿te consideras una persona dueña de tu tiempo o deciden por ti?
Rosa Alameda






¿Has oído hablar de los ladrones del tiempo? http://t.co/GwpDpvcoK9
¿Has oído hablar de los ladrones del tiempo?: http://t.co/WWxUfjFLIH
Desgraciadamente es así, las personas priorizamos sin darnos cuenta las cosas que no merecen de nuestra atención.
Gracias Paco por tu aportación. Al final lo importante es darse cuenta de lo que para uno es importante y actuar en consecuencia.
Un saludo,
Rosa Alameda