Además de los beneficios de NO perdonar, vistos en el post anterior, existen creencias, ideas preconcebidas del perdón que nos acompañan durante nuestra vida y que en realidad no tienen porqué ser ciertas o pueden convertirse en resistencias a ese perdón:
- Si perdono estoy justificando el daño que ha hecho esa persona. En absoluto perdonar significa que aprobemos eso que nos han hecho. ¿Acaso podemos aprobar o justificar una violación o un asesinato? Si existe un daño, la persona que ha cometido ese delito tiene que ser juzgada por ello. Perdonamos para poder liberarnos, no para justificar a quién cometió el daño.
- Si perdono, niego el daño. Si negamos el daño, hacemos como si no hubiera pasado nada, lo reprimimos y no podría existir curación. Perdonamos para aceptar que eso ha ocurrido. Y la aceptación es un paso para la curación.
- Si perdono, entonces lo olvido. No podemos olvidar aquello que hemos vivido (no me refiero vivir desde el rencor, anclados a ese hecho). Los mecanismos de olvido suceden cuando la mente quiere borrar algo, a veces un trauma para protegernos de ello. Sin embargo ese trauma saldrá tarde o temprano en forma de fobias, insomnio, dolores, enfermedades,…Perdonar significa elaborar lo sucedido, no olvidarlo o “enterrarlo”.
- Perdonar es un proceso inmediato. Lamentablemente no es así. Perdonar implica elaborar un duelo y pasar por determinadas fases. En muchas ocasiones se necesitan semanas, meses o años. Incluso puede ser necesaria la terapia psicológica.
- Si perdono tengo que reconciliarme y volver a ver a esa persona. Una cosa no va ligada a la otra. Perdonar es decidir soltar ese lastre que nos pesa. No significa que tengamos que reconciliarnos con la persona que hizo el agravio ni volver a verle. Incluso a veces esa persona ya ha fallecido.
¿Qué opinas de estas creencias? ¿Cuál de ellas te ha impedido perdonar?
Hasta aquí lo que nos impide perdonar…
Y ¿para qué perdonar? ¿Qué beneficios puede tener? En el próximo post hablaremos sobre ello.
Rosa Alameda





