Perdonar, según la RAE, es remitir la deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa.
El hecho de que alguien nos haga daño exige, de alguna forma, reparar ese daño. Si no, lo vivimos como una injusticia y la ira se apodera de nosotras.
Cuando nos hacen daño, en la forma que sea, podemos actuar:
- Desde la venganza: pretendemos hacer (devolver) el mismo daño que nos han hecho. Aunque en ocasiones no podemos devolver el daño a la misma persona que nos lo hizo porque es alguien muy poderoso, ya no trabaja con nosotras o ha fallecido. Curiosamente en estos casos podemos ejercer esa venganza con otras personas, pasando de ser víctimas a verdugos.
- Desde el odio y rencor constantes: cuando la venganza no se lleva a cabo o no se contempla por el motivo que sea (religioso, ético, etc…), hay personas que optan por generar un odio y rencor excesivo, constante y mantenido en el tiempo hacia la persona que produjo el daño.
¿Cuánta libertad sientes con esa sed de venganza o ese odio constante?
Tanto la venganza como el odio y el rencor constante implican no perdonar. Decidir NO perdonar puede tener ciertos beneficios:
- Tener aparentemente mayor control, razón, dominio y amor propio. Algunas personas no perdonan porque así tienen poder y control, les hace sentirse superiores respecto a quien les hizo daño.
- Evitar la comunicación y mantener alejada a la persona que nos ha hecho el daño. O al revés, aferrarnos a esa persona. Mientras mantenemos deseos de venganza y odio me mantengo unida, al menos mentalmente, a esa persona.
- Mantener el papel de víctima. Si no perdonamos, los demás seguirán apoyándonos por aquello que me hicieron.
- No ser responsable de nuestra propia felicidad. Sentir rencor hacia quien nos ha hecho daño, le hace culpable y por tanto responsable de que no seamos felices. Cuando en realidad, la felicidad es exclusivamente nuestra responsabilidad.
Estos beneficios tienen mucho poder sobre las personas hasta que los hacemos conscientes y descubrimos una forma más sana de reaccionar.
¿Reconoces algún beneficio en ti a la hora de NO perdonar?
Además de beneficios, existen creencias que nos impiden perdonar. En el próximo post las veremos.
Rosa Alameda





