Hay muchas cosas que te superan. Llevas un tiempo cansada, física y emocionalmente. Te sientes sola, no te entienden, la vida que llevas no te gusta, te aburre tu pareja, tus compañer@s de trabajo, cada día te levantas con ganas de mandarlo todo a la mierda.
Pero aguantas, un día más, una semana más, un mes, otro, un año, varios…
¿Hasta cuándo?
¿Crees que algún día te tocará la lotería, te dejará tu pareja haciéndote el favor de desaparecer, se morirá tu jefe y ocuparás su lugar?
Puede ser que todo eso suceda, pero te aseguro que la probabilidad es muy baja.
¿Has pensado en buscar ayuda? ¿alguien que pueda acompañarte para tomar consciencia del potencial que tienes y que tu vida tenga otro sentido?, ¿Sigues creyendo que por buscar ayuda estás loca, eres débil, te van a mirar raro?
¿O acaso la queja es tu deporte favorito y en el fondo obtienes un beneficio de todo esto?
¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo la desidia, tu pereza, tu vida gris, tus problemas sin resolver, la angustia en la garganta, en el estómago, la decisión que no tomas, la vida que no quieres?
¿Crees en otras vidas? Si es así puedes tener excusa y pensar en la prórroga. Si no…el tiempo pasa.
¿El dinero es otra excusa? Hay alternativas y recursos gratuitos o a bajo coste. Si vives en Madrid puedo darte datos. Pero ¿cuánto vale tu bienestar, tu tranquilidad, tu felicidad?
Antes de terminar quiero compartir este poema atribuido a Borges. Se llama Instantes y dice así:
Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años…
y sé que me estoy muriendo.
Decide por ti, rompe con tus creencias: Consulta y pide ayuda.
Recuerda: No va al psicólogo quien tiene problemas. Todos los tenemos. Va al psicólogo quien quiere resolverlos.
Qué, ¿vas a esperar un día más?
Rosa Alameda





